En la cocina del alojamiento, después de semanas de calor y de abrir la despensa con las manos mojadas, la sal fina se me queda apelmazada en el salero y en el paquete abierto. No es una cantidad enorme, pero cuando llegan las primeras semanas de septiembre quiero dejar la balda ordenada sin llenar todo de botes.
¿Os funciona dejarla secar extendida un rato y devolverla al mismo envase, o preferís cambiar solo el cierre? ¿Hay alguna señal para descartar la sal por humedad o basta con deshacer los grumos si no ha cogido olor? Busco una rutina sencilla para conservar el paquete abierto, no comprar un organizador nuevo.