Con las primeras lluvias y la humedad de estos días, he vuelto a sacar unos retales de lino para preparar pequeños arreglos. Al extenderlos por la mañana, noto que algunos bordes se ondulan y no sé si estoy viendo una deformación pasajera por la humedad o si el tejido ya viene fuera de hilo.
¿Los dejáis aclimatarse unas horas en plano antes de planchar y escuadrar, o preferís lavar y secar de nuevo antes de marcar? Me interesa qué comprobación sencilla hacéis para no cortar una pieza torcida, especialmente cuando el retal tiene un orillo que parece recto pero la trama tira.