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La siega del arroz y qué es en realidad el «arroz nuevo»

Entre septiembre y octubre se siega en el marjal; esto pasa entre la cosechadora y tu despensa
19 de octubre de 2026 por
Raíz y Trama
Puñado de arroz bomba crudo, grano corto y perlado, sobre lino color hueso, con espigas secas de arroz con su cáscara al lado
A la izquierda, el arroz tal como sale del molino; a la derecha, las espigas con el grano aún en su cáscara, que es como se almacena tras la siega.

El arroz bomba que hay ahora en la tienda se segó el 22 de septiembre de 2025 en el marjal de Sueca, después de 133 días plantado bajo el agua. Aquella entrada contaba el cultivo; esta cuenta la otra mitad del viaje: lo que pasa entre la cosechadora y tu despensa, y qué es eso del «arroz nuevo» del que se habla cada octubre.

Para segar, primero hay que quitar el agua. El marjal que cubrió las raíces desde la siembra de mayo se deseca y el terreno se orea hasta que puede entrar la cosechadora. El grano llega a ella húmedo: tal como sale de la espiga no aguantaría ni unas semanas sin enmohecerse, así que la primera parada después de la siega es siempre el secado. Es la operación que hace posible todo lo demás.

Se guarda con cáscara; se pela en el molino

Ya seco, el arroz se almacena sin pelar, tal como sale de la espiga. La cáscara es el envase que fabrica la propia planta: protege el grano del aire y de la humedad y le permite aguantar meses en buen estado. Por eso el calendario de un molino arrocero no termina en octubre: la cosecha entra una vez, pero el pelado va saliendo a lo largo del año.

El arroz blanco llega en ese pelado: se retira la cáscara y se pule el grano hasta dejarlo con ese aspecto redondeado y traslúcido que la ficha llama perlado. El molino que hace este paso para la tienda está en la misma Sueca, junto al marjal: entre el campo y la bolsa, el grano apenas viaja.

«Nuevo» es una etiqueta de calendario, no de calidad

El arroz nuevo es, sencillamente, el de la cosecha recién segada. No es una variedad, ni un sello, ni una categoría legal. En el mercado conviven cosechas de años distintos y todas son igual de válidas: un grano seco y bien almacenado pasa de una campaña a la siguiente sin perder nada. Que un arroz sea «de este otoño» te dice cuándo se segó, no si es mejor.

Lo que sí decide cómo llega a tu mesa es el guardado en casa. La bolsa no es buena barrera: deja pasar la humedad y los olores de la despensa. Pasa el arroz a un tarro hermético, guárdalo seco y lejos de la luz, y te dará igual que sea nuevo o de la cosecha anterior: llegará entero a la última ración.

El nuestro es bomba de la campaña 2025: grano corto y perlado, de los que absorben tres veces su volumen de caldo sin abrirse. Dieciocho minutos de cocción y, una vez repartido el grano, no lo remuevas. Está en el arroz bomba de 1 kg.

Costuras selladas: por dónde entra el agua en una chaqueta impermeable
La membrana frena la lluvia en la tela; la aguja le abre camino en las costuras.