En octubre ya me están tocando jornadas de campo con un chubasco corto a media mañana y otra salida por la tarde. El softshell vuelve húmedo sobre todo en hombros, espalda y puños por el roce con la mochila, pero no empapado entero. Si lo dejo colgado hasta la tarde, a veces sigue frío y con humedad en las costuras; si lo guardo antes, me preocupa encerrarlo húmedo.
¿Entre una salida y otra qué os funciona de verdad: extenderlo del revés, abrir cremalleras y dejarlo con la mochila separada, colgarlo por los hombros o darle la vuelta a mitad? ¿Esperáis a que esté completamente seco antes de volver a usarlo, y qué revisáis para no confundir humedad residual con suciedad? Me interesa la rutina práctica, no comprar otra prenda.